“Los sueños como herramienta para cerrar círculos.”
On September 10, 2016 | 0 Comments

Una paciente está muy cerca de casarse y está alarmada pues aparentemente no deja de soñar con su ex novio. “No lo extraño, no lo quiero, pero me visita durante casi todas las noches y tengo miedo. ¿Qué tal si me estoy casando con la persona equivocada?” – me dijo confundida hace relativamente poco. Aunque entiendo muy bien su inquietud, sus sueños solo son el indicador que una etapa de vida se está terminando. Así que si te vas a casar y comienzas a soñar con etapas anteriores de tu vida o estás soñando con exnovios o con amigos que hace mucho tiempo no frecuentas; No te preocupes ya que es algo totalmente normal. Tu mente inconsciente está cerrando aquellos círculos, aquellas etapas de vida en las que se quedó algo inconcluso y que necesitas, por lo menos a nivel no consciente, dejar atrás para poder vivir en plenitud esta nueva etapa de vida.

En nuestra cultura, la cultura latinoamericana, a diferencia de otras culturas como la norteamericana o la sajona, los jóvenes seguimos asumiendo el rol de “hijos de familia” hasta que llega el matrimonio; es decir, la entrada de la adultez no se vive al terminar la preparatoria, o con la entrada a la universidad; muchas veces ni siquiera cuando comenzamos nuestra vida laboral, ya que la gran mayoría de los adultos jóvenes, sin importar la clase social a la que pertenezcan, continúan viviendo en casa de sus padres hasta que toman la decisión de casarse. Así, el rol de hijo y la seguridad que implica seguir siendo “adolescente” se ve amenazada ante la idea de ser por primera vez adulto y asumir la responsabilidad de salirse de la familia de origen y formar una nueva familia, con todas las responsabilidades que implica: ser autosuficiente tanto emocional como económicamente y ser cabeza de un nuevo hogar: aquel que se forma con la pareja.

¿Qué pasa con nosotros cuando estamos a punto de casarnos o cerca de vivir con nuestra actual pareja? Aunque estemos muy enamorados y seguros del paso que estamos a punto de dar, hay un gran duelo que elaborar: la muerte del adolescente que está a punto de convertirse en adulto. En la cultura sajona este duelo se vive normalmente al terminar la educación pre-universitaria (high school); ya que la gran mayoría de los jóvenes, al terminar esta etapa se muda a otra ciudad a estudiar, o a trabajar, y comienza a enfrentarse con la realidad de la vida adulta. Eso no sucede con el latinoamericano, que tenemos raíces familiares tan profundas. No hay vida sin muerte y no hay muerte sin vida. No se puede empezar a vivir un rol de adulto, sin que haya la muerte del rol de adolescente.

Una manera de elaborar este duelo es la necesidad de “cerrar círculos”, es decir; asimilar y poder dejar atrás todas las situaciones, emociones y deseos que han quedado pendientes a lo largo de nuestra vida y que si bien no necesariamente tenemos conciencia de ellos, empiezan a “dar lata” a nuestro inconsciente, por el que él, empieza a buscar darle salida a estos cierres a través de sueños, lapsus (llamar a tu novia con el nombre de un exnovia por ejemplo), o bien buscando frecuentar a gente que no has visto hace muchos años; o bien desear hacer ciertas “locuras” que eran comunes en la adolescencia y que hace tiempo no haces, como puede ser el ir a bailar con tus amigas y quedarte hasta muy tarde, perder el control y ponerte una “borrachera” tremenda, o bien buscar, reafirmado y sentirte atractivo ligándote a un chava en una disco o en un bar. Aunque realmente no te interese conocer a nadie más y estés plenamente convencido de que estás enamorado, tenderás a buscar ser atractivo para otras mujeres. Lo mismo le sucede a las chicas cuando están cerca de su boda. Es una de las razones por las cuales para los novios es tan importante una despedida de solteros: les da la oportunidad de formalizar socialmente el “cierre” de la soltería.

Todo lo anterior es normal y sano siempre y cuando tengas plena conciencia de que la decisión de casarte es tuya, no por presión de tu pareja, de tus papás o de la sociedad. Convertirte en adulto no es un proceso fácil, sin embargo, poco a poco el duelo de la pérdida del adolescente se elaborará. Muchas personas sienten la necesidad de platicar con algún exnovio y “cerrar el círculo con él”; para otras un sueño será suficiente y para otras el simple hecho de hacer un recuento de su vida satisface la necesidad del cierre.

Es muy importante que tengas presente que si a ti te está pasando algo de lo anterior, seguramente a tu novio o a tu novia le esté sucediendo algo parecido; pues también necesita elaborar el duelo de su “rol de hijo” y prepararse para la responsabilidad de ser “jefe de familia”; por lo que lo ideal es que lo puedan platicar juntos y tomarlo como lo que es: una etapa normal y necesaria que prepara a la persona para la llegada de una nueva época, que si bien es divertida y apasionante ante la oportunidad de compartir tu vida con la persona que más amas, también implica mucho compromiso y responsabilidad.

¡Así que a cerrar círculos! Que se avecina la llegada de una etapa muy importante en tu vida: la adultez.

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